jueves, 10 de diciembre de 2009

Los Tojolabales

Tojolabal deriva del nombre de su idioma, llamado tojol `ab'al, y quiere decir idioma verdadero, lengua auténtica o algo por el estilo. `ab'al corresponde a palabra, lengua, idioma y tojol a verdadero, auténtico, genuino. Por ello, una tojol tortilla (waj) es una tortilla caliente que acabamos de sacar del comal. Es una tortilla como debe ser: suave, sabrosa, apetitosa, olorosa...

Una tojol falda (juna), a su vez, es la falda típica usada por las mujeres tojolabales. Representa también la falda como debe ser. Por ello es la falda verdadera, auténtica, representativa. Con eso llegamos a las personas llamadas tojol. Aquellos a los que se designa tojol winik son, obviamente, los hombres verdaderos.

Si se presentan como los hombres verdaderos, cabe preguntar si no tendrán también una cerrazón a las otras culturas, como las de los hombres no auténticos. La pregunta crítica se entiende porque todavía falta una explicación más completa de tojol. Aquí sólo se ven algunos aspectos.

Hablábamos de la tortilla verdadera. En comiteco diríamos que la tortilla verdadera es aquella que está en su punto. No todas las tortillas son tojol. La tortilla tojol tampoco lo es todo el tiempo, sino solamente en el momento exacto de salir del comal, momento en que cumple con "su vocación", si es que se puede hablar de la vocación de las tortillas.

Así ocurre también con los hombres verdaderos. Tienen su momento al cumplir con su vocación. A veces lo hacen y a veces fallan. Por ello, lo tojol señala un reto en un tiempo determinado y ninguna propiedad disponible o estática. Los que perciban el reto y se comporten en consecuencia van por el camino de los tojol. Es el comportamiento de rectitud que se puede lograr y que se puede perder. En cuanto reto, cada día se presenta de nuevo. Por ello, no se nace sino se hace tojol. Lo tojol, pues, es una posibilidad no alcanzada por todos. Por ende, lo tojol representa un camino y ninguna posesión o propiedad. Se ofrece a todos a condición de excluir la soberbia que implica la cerrazón a los otros. Nosotros mismos podemos alcanzar lo tojol o perderle. Depende de nosotros, de nuestro compromiso y no de nuestros padres.